Aquí os dejo unos juegos para aprender signos musicales que se trabajan en primero de grado elemental. ¡A ver si ya os los sabéis todos!
Juego de signos musicales 1
Juego de signos musicales 2
Cada uno de estos juegos tiene varias actividades. Cada vez que resolváis una actividad, tenéis que buscar una flechita verde que os lleva a la siguiente. En la tercera actividad del juego 2, para que suenen los altavoces tenéis que mantenerlos pulsados con el ratón. Es decir: no vale sólo con hacer un clic, hay que mantener pulsado el ratón.
Que os divirtáis.
En este blog podréis encontrar un duplicado de todas las entradas del blog Aula Musical de Adriana, que ahora se encuentra temporalmente inaccesible por motivos técnicos.
sábado, 11 de octubre de 2008
jueves, 2 de octubre de 2008
Más canciones
Pinchando en los siguientes títulos, podréis escuchar algunas de las canciones que trabajamos en clase:
A París:
Do, re, mi, yo te ví.
Zomina, voz aguda: como la cantamos en el conservatorio.
Aquí tenéis otra versión de la voz aguda de Zomina, tal como la hacemos en el coro OUO.
A París:
Do, re, mi, yo te ví.
Zomina, voz aguda: como la cantamos en el conservatorio.
Aquí tenéis otra versión de la voz aguda de Zomina, tal como la hacemos en el coro OUO.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Canciones OUO
Aquí tenéis algunas de las canciones que trabajamos en el coro. Podéis escuchar la melodía haciendo clic sobre el título correspondiente:
Gaudeamus:
Una, dos, tres voces
Zomina, voz grave
Aquí tenéis otra versión de la voz grave de Zomina, con un ligero cambio en el ritmo, tal como la estamos trabajando en el conservatorio:
Gaudeamus:
Una, dos, tres voces
Zomina, voz grave
Aquí tenéis otra versión de la voz grave de Zomina, con un ligero cambio en el ritmo, tal como la estamos trabajando en el conservatorio:
Eugene Oneguin
Durante este mes de septiembre, he tenido la suerte de participar en la ópera Eugene Oneguin, de Tchaikovsky, con el coro de la OSG. La ópera fue dirigida por Miguel Ángel Gómez Martínez, un gran profesional con quien da gusto trabajar. Desbordó buen humor desde el primer día al último y creó un clima de trabajo muy especial. Dirigía a la Orquesta Sinfónica de Galicia y coro de la OSG.
El reparto estaba formado por los siguientes cantantes: Ainhoa Arteta, Alexei Markov, Ismael Jordi, Marina Rodríguez-Cusí, Stefano Palatchi, Alexandra Rivas, María José Trullu, Miguel López Galindo y Pablo Carballido. Todos ellos han realizado interpretaciones magníficas. Felicitaciones también al director de escena, Horacio Rodríguez y, por supuesto, a Joan Company, director del coro, que realizó un trabajo estupendo.
Compartir escenario con estos artistas, ha sido una experiencia inolvidable.
Por cierto, gracias a Sonia por enviarme algunas de estas fotos.
El reparto estaba formado por los siguientes cantantes: Ainhoa Arteta, Alexei Markov, Ismael Jordi, Marina Rodríguez-Cusí, Stefano Palatchi, Alexandra Rivas, María José Trullu, Miguel López Galindo y Pablo Carballido. Todos ellos han realizado interpretaciones magníficas. Felicitaciones también al director de escena, Horacio Rodríguez y, por supuesto, a Joan Company, director del coro, que realizó un trabajo estupendo.
Compartir escenario con estos artistas, ha sido una experiencia inolvidable.
Por cierto, gracias a Sonia por enviarme algunas de estas fotos.
Nuevo curso
Hola a todos.
Durante estos días he tenido el blog un poco abandonado, ya que no tenía acceso a internet. Todavía tengo algunos problemas con la conexión, pero espero que no me impidan retomar la actividad del blog.
Quiero aprovechar para dar la bienvenida a los alumnos y alumnas del conservatorio de Santiago de Compostela y para saludar a los chicos y chicas del coro. Espero que tengáis muchas ganas de aprender música.
Próximamente colgaré algunas canciones para el coro y un breve reportaje sobre la ópera Eugene Oneguin, en la que participé durante el mes de septiembre. ¡Seguid atentos al blog!
Durante estos días he tenido el blog un poco abandonado, ya que no tenía acceso a internet. Todavía tengo algunos problemas con la conexión, pero espero que no me impidan retomar la actividad del blog.
Quiero aprovechar para dar la bienvenida a los alumnos y alumnas del conservatorio de Santiago de Compostela y para saludar a los chicos y chicas del coro. Espero que tengáis muchas ganas de aprender música.
Próximamente colgaré algunas canciones para el coro y un breve reportaje sobre la ópera Eugene Oneguin, en la que participé durante el mes de septiembre. ¡Seguid atentos al blog!
miércoles, 27 de agosto de 2008
Robot musical
Gracias al blog musical Delego en el mono, hemos descubierto al simpático robot percusionista que podéis ver en estos vídeos. El robot se dedica a buscar algún objeto que pueda percutir. Una vez que lo encuentra, se pone a crear ritmos.También graba los sonidos de su entorno para incorporarlos a su creación musical.
He aquí el vídeo en el que descubrimos al robot.
Y aquí mi vídeo favorito: los robots hacen música junto con su creador. Además de percutir objetos, graban y reproducen la música que escuchan. Divertidísimo.
He aquí el vídeo en el que descubrimos al robot.
Y aquí mi vídeo favorito: los robots hacen música junto con su creador. Además de percutir objetos, graban y reproducen la música que escuchan. Divertidísimo.
Llewellyn Werner, un prodigio de chaval
El 25 de agosto tuve la suerte de poder acudir al concierto de piano que ofreció Llewellyn Werner, un fabuloso pianista y compositor. También es embajador internacional de buena voluntad de las Naciones Unidas (UNICEF). Pues bien, Llewellyn tiene sólo 11 años. Empezó a estudiar piano con sólo dos años. A los tres, ofreció su primer recital público. Con cinco años empezó a componer y a los seis ya daba conciertos como solista con orquesta. A sus 11 años ya ha actuado en Estados Unidos, Canadá, República Checa, Singapur, Francia, España, Austria, Italia, Inglaterra, Irlanda, México y Egipto.
Estudia piano en una de las escuelas más importantes del mundo, la Juilliard School de Nueva York, con el prestigioso profesor Julian Martin. (He de decir, que Martin es un profesor extraordinario. He tenido la suerte de comprobarlo al dar clases con él algunos veranos).
Para poder tocar tan bien, estudia varias horas al día. Sin embargo, no descuida el resto de sus estudios. Además de asignaturas como historia mundial o matemáticas avanzadas, estudia español, francés y... ¡chino mandarín! También le encanta nadar, jugar al ajedrez y actuar en obras de teatro. Como véis, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo. La edad no importa cuando alguien siente una vocación. La de Llewellyn, según sus propias palabras es "compartir la música de Beethoven con gente en todos los rincones de la tierra, porque la pureza de su poder y su belleza pueden obtener lo mejor de nuestra humanidad, inspirar el triunfo contra la adversidad y soldar las diferencias entre culturas, religiones, lenguas y políticas". Por ello ha actuado en numerosos conciertos benéficos.
Si el currículum de este chaval ya nos deja boquiabiertos, la impresión es aún mayor y mejor al escucharle tocar. Nos ofreció obras de Haydn, Beethoven, Brahms, Bach, Villa-Lobos, Kabalevsky y Chopin. Todas ellas podrían encuadrarse en un grado superior de piano y fueron abordadas con gran maestría y, por supuesto, de memoria.
¡Bravo por este chaval! Trabaja duro porque quiere cambiar el mundo a través de la música. Ojalá que su ejemplo os inspire para esforzaros y dar al mundo lo mejor de vosotros mismos: cada uno en su medida y según su vocación. Es importante tener metas en la vida. Espero que todos podáis alcanzarlas.
Estudia piano en una de las escuelas más importantes del mundo, la Juilliard School de Nueva York, con el prestigioso profesor Julian Martin. (He de decir, que Martin es un profesor extraordinario. He tenido la suerte de comprobarlo al dar clases con él algunos veranos).
Para poder tocar tan bien, estudia varias horas al día. Sin embargo, no descuida el resto de sus estudios. Además de asignaturas como historia mundial o matemáticas avanzadas, estudia español, francés y... ¡chino mandarín! También le encanta nadar, jugar al ajedrez y actuar en obras de teatro. Como véis, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo. La edad no importa cuando alguien siente una vocación. La de Llewellyn, según sus propias palabras es "compartir la música de Beethoven con gente en todos los rincones de la tierra, porque la pureza de su poder y su belleza pueden obtener lo mejor de nuestra humanidad, inspirar el triunfo contra la adversidad y soldar las diferencias entre culturas, religiones, lenguas y políticas". Por ello ha actuado en numerosos conciertos benéficos.
Si el currículum de este chaval ya nos deja boquiabiertos, la impresión es aún mayor y mejor al escucharle tocar. Nos ofreció obras de Haydn, Beethoven, Brahms, Bach, Villa-Lobos, Kabalevsky y Chopin. Todas ellas podrían encuadrarse en un grado superior de piano y fueron abordadas con gran maestría y, por supuesto, de memoria.
¡Bravo por este chaval! Trabaja duro porque quiere cambiar el mundo a través de la música. Ojalá que su ejemplo os inspire para esforzaros y dar al mundo lo mejor de vosotros mismos: cada uno en su medida y según su vocación. Es importante tener metas en la vida. Espero que todos podáis alcanzarlas.
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